BEAGLE

 

 

El Beagle es un perro de origen inglés que se utiliza para la caza de la liebre. La reina Isabel I tuvo una jauría famosa en la que los perros medían todos menos de 25cm, algunos eran tan pequeños que se los podía transportar en el bolsillo de la cazadora. También se dice que durante sus banquetes, la reina dejaba que los perritos jugaran en la mesa, por en medio de los platos.

 

 

 

Origen:

Los orígenes del Beagle son difusos pero mayormente se cree que fueron los romanos los que llevaron los antepasados de este perro a Inglaterra para usarlos en la caza de conejos. Se especula que una vez allí se cruzaron varias razas de sabuesos. Fue en el siglo XVI cuando el Beagle se empezó a difundir de verdad por toda Inglaterra y aún, a finales del siglo XIX, existían diversas variedades de Beagle y la raza todavía no estaba fijada.

 

 

 

Comportamiento:

El Beagle es valiente, jovial, afectuoso e inteligente. Es un perro de caza criado para perseguir presas en el campo y acostumbrado a vivir en jaurías, lo que hace que esté predispuesto para la compañía y que pueda ser uno más en la familia. El Beagle es tranquilo y se adapta a todo tipo de vida, tanto en el campo como en la ciudad. Es un perro vital y de cachorro acostumbra a ser muy travieso.

 

Aspecto:

De expresión dulce, el Beagle es un perro de aspecto musculoso y compacto en su constitución. Tiene unas orejas largas que le cuelgan a los lados y un pelaje suave, corto, denso y resistente a la intemperie. El Beagle suele ser tricolor y tiene la extremidad de la cola blanca.

 

Cuidados específicos:

Al tener un pelo corto y plano, el Beagle es muy fácil de asear, poniendo especial hincapié en las orejas. El Beagle es un perro inagotable y es evidente que necesita hacer ejercicio diario. Posee un gran sentido del olfato y una vez suelto y sin correa, puede desaparecer siguiendo algún rastro, ignorando completamente las llamadas de su dueño